ESTRUCTURA DEL ESTUDIO. Abril de 2026
- I. LA VENTA DE SAN ANTÓN: ENCLAVE GEOGRÁFICO. Documentación de fechas, ubicación histórica y correspondencia con la actualidad.
- II. DISCREPANCIAS, CALZADAS Y VÍAS ROMANAS. (Pendiente de publicación).
- III. CONSOLIDACIÓN MEDIEVAL: EL CASTILLO. (Pendiente de publicación).
- IV. NOBLES, MAYORAZGOS, MARQUESES Y DECLIVE SOCIAL. (Pendiente de publicación).
- V. TRANSICIÓN AL SIGLO XX: REORDENACIÓN TERRITORIAL. (Pendiente de publicación).
- VI. EL SIGLO XX: LA SALIDA DE LA EDAD MEDIA. (Pendiente de publicación).
- VII. POSGUERRA Y NUEVAS SOCIEDADES. (Pendiente de publicación).
I. LA VENTA DE SAN ANTÓN, SU ENCLAVE GEOGRÁFICO
A. LA VENTA Y LA ERMITA.
Apenas existen documentos de lo que se denominó la Venta. En la memoria colectiva y en la tradición oral de la posguerra, a Villafranca del Castillo se la conoce coloquialmente como «La Venta». Es posible que este nombre fuera el adoptado o recuperado por el pueblo llano, queriendo distinguirse de aristócratas privilegiados y monarcas con títulos, como una Villa Franca, que exteriorizaba ostentación económica.

Para distinguirla de otras ventas, ventorros o alberguerías de la comarca, se la denominó Venta de San Antón, tomando lógicamente el nombre de la ermita que existía, vecina, dedicada al santo. Para su documentación oficial, nos hemos guiado por publicaciones digitales y relatos de ancianos recogidos en la década de 1960, antes de que el progreso reconfigurara nuestro hábitat.[1]

MAPA ACTUAL DE VILLANUEVA DE LA CAÑADA LA LINEA VERDE Y AZUL DELIMITA LO QUE SE CONOCE POR VILLAFRANCA

MAPA DE LA HOJAS KILOMETRICAS REALIZADO EN 1856 DE LO QUE SE LLAMABA COTO REDONDO O TERMINO DE VILLAFRANCA DEL CASTILLO

MAPA DE LA ZONA DE LA VENTA Y LA ERMITA

B. Ubicación y valor estratégico

Como referencia geográfica principal, utilizamos los planos de 1867 conocidos como Hojas Kilométricas.[2] En ellos se aprecia que era un punto estratégico de reunión:
- Encrucijada: Confluencia de cuatro caminos para cruzar el puente del río Guadarrama.
- Seguridad: Ermita y Venta con la advocación y nombre de San Antón era señal de confianza para los transeúntes, garantizando a los viajeros un lugar libre de enfermedades y mala alimentación.
- Recursos: Su ubicación estaba condicionada por una vega exuberante, manantiales y pozos, vitales para el ganado y la subsistencia humana.
Situado a pocos metros el río Guadarrama con un puente de madera para cruzarlo, era un camino antiquísimo que comunicaba la comarca de Valdemorillo con los páramos y montes de Majadahonda, Las Rozas, Romanillos y Pozuelo. Además, confluye el arroyo de los Palacios (o del Pardillo), que nace en Colmenarejo-Galapagar y desemboca muy próximo, también en el río Guadarrama. Los planos reflejan una ermita y tres edificios de dimensiones considerables donde salen y llegan caminos, que ya tienen nombre del sitio de destino. Es una de las salidas o antesala para cruzar las montañas del Sistema Central.
C. La Venta frente al Castillo
Según las investigaciones de expertos en la zona (Jesús Rodríguez Morales y sus colaboradores David Martín Hoyo y David González Agudo,[3] sobre toda la zona y en especial sobre Calatalifa, como así se llamaba a la comarca en tiempos de la dominación musulmana), estos caminos —que aprovechan en parte el trazado de una antigua vía romana— tienen una secuencia clara que atraviesa nuestro entorno:

Se inicia en la hoz del Ferreño (el actual puente del Herreño), donde se conserva un miliario romano que atestigua su antigüedad.
Cruza Galapagar y continúa bajo el nombre de «Atajo de Villanueva del Pardillo».
Al llegar a Villanueva del Pardillo, coincide con la actual calle Real.
Su prolongación en línea recta nos conduce directamente al camino de la Venta de San Antón de Pax en Parra.
Sobre la denominación de la Venta y de la propia ermita, se han hallado variantes como:
- San Antón Paz en Porra
- Pax en Parra
- Pax Vobis
Como bien indican las crónicas, la secuencia «commo va… e dende… e dende» (según pasa… y después… y después) describe un flujo constante de viajeros, mercancías y culturas que pasaron por la puerta de aquella Venta hoy desaparecida.
El nombre «Pax en Parra» o «Paz en Porra»: en paleografía, a veces la x y la z o la o y la a se confunden en los legajos antiguos.
Estamos hablando de los años iniciales de la Reconquista cristiana de Toledo y de Madrid, en los siglos X y XI.
Lo que es indiscutible es que el nombre de San Antón siempre permaneció ligado a este punto estratégico del río Guadarrama.
Hay discrepancias sobre las calzadas romanas del entorno y trataremos de aportar varias opiniones en el próximo capítulo.
Es relevante destacar que, según nuestra investigación, ya existía un camino en torno a 1208, con lo cual este enclave, una ermita y una venta, era lo habitual en el propio desarrollo de la Reconquista y es más antiguo que el Castillo.
Existe un libro, el que más nos transmite la situación real. Está editado hacia 1752 (es decir, cinco siglos después) por Tomás López de Vargas Machuca, que era geógrafo de referencia del rey Carlos III. Estudió en París, y al libro se le conoce por Geografía histórica de España.
Ideó un sistema para satisfacer al rey en tiempo, ya que prácticamente es sobre toda España: envió un cuestionario en nombre del rey a todas las poblaciones y solicitaba al cura del pueblo que le enviara contestación a unas preguntas y que le hiciera un dibujo de cómo era la población; no lo contrastaba, y en este caso no hemos encontrado dibujo. Un tiempo después, el propio rey le cuestionó y no salió bien parado, con lo cual siempre ha generado dudas.
No obstante, incluimos los párrafos del citado libro y unos dibujos a modo imaginario de lo que sería un caserón del siglo XII.


Nos describe que hay un castillo, pero no es de importancia, ya que no le dedica más que la propia palabra. Sin embargo, sobre la Venta, sí que nos ilustra con las dependencias de una cierta «industria» y corrobora la existencia de una viña muy productiva que, un siglo más tarde, en 1856, aparece perfectamente en el plano de las Hojas Kilométricas; era la zona oeste del camino de la Viña de la Araña, que se corresponde en la actualidad con la calle Castillo de Antequera.
Salvo expedición arqueológica mejor, proponemos la siguiente ubicación.
Desde el inicio y construcción de la Urbanización Villafranca del Castillo, hacia 1959 se creó un bulevar, paseo espacioso, con dos calles paralelas que son Castillo de Alarcón y Castillo de Antequera.
Consideramos que la Ermita y la Venta estaban en el inicio de la calle Valle del Roncal, hoy día un parque (en Google indica Parque del Castillo), vallado y donde confluyen el final de las dos calles, Castillo de Antequera y calle Castillo de Alarcón, sin salida, es el inicio de la calle Valle del Roncal, que se convierte en su final, en vereda de la Venta de San Antón.
Vemos que en el plano de 1856 existe un camino más ancho y que se bifurca en dos, camino de Valdemorillo y camino de Villanueva de la Cañada.
Otro de los caminos medievales coincide desde Castillo de Antequera, Castillo de Berlanga, un corto tramo de Castillo de Malpica hasta conectar con el camino que une Villafranca con Villanueva del Pardillo, es decir, con su calle Real, actualmente.
En Google, lo que denomina vereda de la Venta de San Antón, paralelo a la autovía M-503, es el camino de Valdemorillo en el plano de 1856.
Puntualizando, la ermita de la Virgen del Soto y el parque correspondiente se crean a finales del siglo XX y no aparecen en planos antiguos.
Siendo muy significante una publicación del catedrático jubilado de la Universidad Central d. Juan Ortega Rubio en 1921, sobre Historia de Madrid y de los pueblos de su provincia, sobre Villanueva del Pardillo nos dice:
Tiene iglesia parroquial, reedificada hace pocos años, bajo la advocación de San Lucas Evangelista, siendo aneja a ella la del coto de Villafranca del Castillo que pertenece en lo civil al Ayuntamiento de Villanueva de la Cañada.
El templo de San Lucas consta de una sola nave y los varios altares de su interior están perfectamente adornados. El curato es de los llamados de entrada.
Extramuros se levanta la ermita de San Antón, cuya festividad se celebra con verdadero entusiasmo.
Sobre la información de Antonio López, describe el puente sobre el Guadarrama (es muy largo, posible era un vado de ganado, al que se puso un puente.) y también las casas en el monte; pueden ser la del Palancar y la de la Vilanosa, lugar estratégico para los guardas custodios de la caza por aquel entonces, ya que como indica alguna vez viene S.M.- Su magestad el Rey Carlos III-
Aseguramos lo descrito, ya que poco se puede haber movido el arroyo del Pardillo, también llamado de los Palacios, y el cauce del río Guadarrama; existen varios pozos y conductos de alcantarillado, paralelos al río, situados por ser el punto idóneo para su evacuación hacia las depuradoras.
Con lo cual es muy arriesgada cualquier prospección.

En tiempos de la Ilustracion, con Carlos III es cuando aparece el primer plano con el nombre de la Venta de San Anton y Villafranca del Castillo, es el de Tomás López de 1760, a su vez como hemos referido con errores ya que no situa bien la finca gemela; Romanillos, y a su vez en otro plano de los franceses estal mal.

1808 Plan de la ville de Madrid et des ses environs,

Atlas de la provincia de Madrid 1848. Mapa muy interesante porque vienen dibujados dos puentes de madera, en los caminos que cruzan el río Guadarrama, el que va por Pozuelo, Venta de San Antonio y el que va de Brunete a Boadilla. Refleja un vado posible de ganado y tambien un atajo, como camino mas corto desde el Castillo al Palacio de Romanillos.

Plano de la provincia de Madrid de 1877 realizado por el Instituto Geográfico Nacional, en el se aprecia las zonas de monte, machas en verde, rayado campos de cultivo y puntos triangulares son viñas. En esa fecha ya se estaba haciendo el puente de Barranco Abajo, en lo que sera la M-509 desde Villanueva del Pardillo a Las Rozas, ya no se aprecia el puente de la Venta.
D. Creación de un enclave disputado por nobles y reyes
La zona referenciada ya aparece en crónicas musulmanas y, una vez conquistada la zona centro peninsular, a Madrid se le concedió concejo; el resto al oeste y sur se llamaba la Extremadura castellana, dependiente de Segovia, ya que lo conquistó Alfonso VI y fue donada por su nieto, Alfonso VII, al obispo de Segovia en 1136.
De este modo la zona nuestra se la conoció como Calatalifa en época musulmana y, posteriormente, sexmo de Casarrubios.
Alfonso VII y el obispo de Segovia otorgaron en 1141 un Fuero breve, es decir, otorgaron unas leyes a sus habitantes, si bien en asuntos eclesiásticos dependía del arzobispado de Toledo.[4]
Aquella primera administración distribuyó la zona en sexmos y empezaron a repoblarla con personas de Segovia y también del sur de la ribera del Duero, inicialmente pastores, los cuales se agrupaban en majadas que evolucionaron en asentamientos llamados quiñoneros, casi siempre a partir de una venta, y gozaban de algunos privilegios por su apuesta en tierras extremas.

Presentamos una idea de lo que fueron los SEXMOS SEGOVIANOS en el siglo XIII
Era una zona con escasa producción agrícola, exceptuando las vegas y arroyos del Guadarrama; en la práctica eran las ovejas el único producto, acaparado por señores feudales.
El concejo de Madrid – Alfoz Madrileño- era totalmente independiente y ya desde el siglo XI empieza a reivindicar terrenos que, a su entender, no tenían un dueño concreto. Por el norte chocan con el marqués de Santillana, que se consolida en Manzanares. Sin embargo, contra Segovia no cesan en determinar con mojones sus límites. El alcalde Minaya de Madrid en 1208, en un documento llamado Privilegio de la Bolsilla, delimita el oeste de Madrid con Segovia.
Lo refrenda el rey Alfonso VIII y trazan más o menos una frontera apoyada por el propio río Guadarrama y delimitando un territorio que fue en parte el origen de lo que conocemos como Villafranca, reivindicado para sí por unos caballeros que habían intervenido contra los musulmanes.
Está documentado que aquella conquista se hizo con tropas, en su mayoría, leonesas y castellanas y, en especial, soldados de Segovia que intervienen en la conquista de Madrid (Magerit); se anota por distintos autores unos soldados valerosos que escalaron su alcazaba: Fernán García y Día Sanz.
Ya de vuelta en Segovia son recompensados con escudos heráldicos y otras prebendas, según Diego Colmenares.[5] Ello fue en torno al año 1200.
Enrique Suja, experto documentalista de la zona, hace referencia a un texto del Archivo General de la Villa de Madrid de Tomás Domingo Palacios (tomo I, 1888), en el que refiere a El Forcajo, consistente en un legajo en el que la Ciudad y Tierra de Madrid reclama al rey Fernando IV una dehesa y el lugar. Dice:
El Forcajo fue de donna Silocha, madre de Garcia Fernandez et hoy dia de Garcia Hernandez el cual cupo por herencia su nieto.
Este documento corrobora que la zona ya estaba en disputa entre nobles hacia el año 1312. Lo reivindican herederos de antiguos soldados de prestigio que intervinieron en la Reconquista, se hacían valer aprovechando la debilidad del rey de turno, aunque sea 200 años más tarde. Situación que se prolonga hasta los Reyes Católicos, los cuales prohibieron a los nobles hacerse casas-fortaleza.
En el siguiente capítulo profundizamos sobre los itinerarios y calzadas romanas que nos son próximas, y continuaremos en el III con la consolidación de Villafranca.
Notas al pie
[1] Hasta mediados del siglo XIX Villafranca era un coto redondo independiente. El plano representa lo que era Villafranca antes de su anexión a Villanueva de la Cañada; más adelante tendremos comentarios al respecto.
[2] Las Hojas Kilométricas. Desde 1861 a 1867 se hicieron unos mapas y se empieza a hacer un catastro, oficial y riguroso, se le conoce por: Las Hojas Kilométricas, se compone de mapa muy detallado y cedula de propiedad, de parcelas y de inmuebles, con firma del propietario y del ingeniero. Se hizo bajo la direccion el Cartografo, Francisco Coello, Aparte de los problemas economicos, no fue del agrado de la aristocracia y fue suspendido y guardado, por lo sensible de la información de personas, hasta 1970 que empezó a digitalizarse y difundir, pasados 100 años. No obstante hacia 1870 se fundo el IGN Instituto Geografico Nacional, si bien desde 1910 hasta 1957 se han hacho muchos catastros pero la politica sigue primando en la configuracion del territorio y hacia 1980 el Ministerio de Hacienda optó por un modelo dinamico y continuo que se modifica a criterio de la sociedad.
[3] Expertos en arqueología y caminería romana y medieval, en especial Jesus Rodriguez Morales, destacado arqueólogo, geógrafo, historiador y docente español, reconocido principalmente por sus exhaustivas investigaciones sobre el patrimonio histórico de la Comunidad de Madrid.
[4] Horizontes matritenses del derecho de frontera, Remedios Morán Martín.
[5] Diego de Colmenares (Segovia, 26 de julio de 1586-29 de enero de 1651) fue un presbítero e historiador español, autor de la Historia de la insigne Ciudad de Segovia y compendio de las historias de Castilla (1637).