Serafín Ballesteros y la Pionera Era de los Estudios Cinematográficos Ballesteros Tona-Film
1. Serafín Ballesteros Llaca: Un visionario de la publicidad y el cine.
Aunque la historia personal de Serafín Ballesteros guarda aún ciertos enigmas, la documentación de la época revela a una figura clave con una acusada sensibilidad artística e industrial, muy por delante de su tiempo.
Es evidente que tenía una visión más artística de la vida y sacamos esas conclusiones por la documentación de personas que vivieron aquellos primeros años del cine.
Además, lo corrobora las notas que nos han llegado sobre la publicidad de las empresas familiares. Tienen todos los ingredientes de aplicar la modernidad en la labor de divulgación, es decir apoyar con publicidad la marca y los productos, estamos hablando de 1929.
Uno de los datos más fascinantes y rescatados por la historia industrial es que la marca CEBE fue una auténtica pionera en el uso del cine de animación publicitario en España.
Personalmente, me siento como en casa en este fascinante mundo retro; me evoca de inmediato mis propios primeros pasos entre pantallas gigantes de vídeo y publicidad, un camino que recorrí de la mano de familiares que, en su día, llegaron a trabajar con el propio Serafín.
Para promocionar el zumo, la empresa produjo cortometrajes de dibujos animados comerciales. La Filmoteca Española del Ministerio de Cultura conserva en sus archivos cinematográficos materiales originales en celuloide de 35 mm (en blanco y negro y mudos) correspondientes a estas campañas de la empresa CEBE, destacando un cortometraje animado titulado originalmente Un match accidentado (el cual trataremos, de sacar a la luz del siglo XXI)
Ello no se entiende si no conociéramos que Serafin alcanzó un notable reconocimiento en el mundo de la Cinematografía.
Los años 20/30 del pasado siglo XX fueron el inicio de la cinematografía en España y en ello se identificó un jovencísimo Serafín, auspiciado por el capital económico que manejaban sus padres.
2º Anotamos lo publicado en escritos de Antonio García-Rayo https://archivo-agr.blogspot.com › 2022/12 › hemerote…
Referente a una entrevista que realizo en 1999 a un histórico del cine, el cual había trabajado con Serafin, Alfonso de Lucas. El escrito en sí, habla en primera persona, es un compendio de cómo se hace un estudio de cine en 1933, transcribimos alguna “perla” referente a sus amigos.
….mi amigo, Federico Gomis había entrado en contacto con Serafín Ballesteros, miembro de una acaudalada familia, cuya afición a la fotografía alimentaba en él el propósito de convertirse en propietario de unos estudios en donde se proclamará “cameraman” de los mismos.
Amigo común de Ballesteros y mío era otro aficionado al cine, José Luis Sáenz de Heredia, empleado entonces en las oficinas del Canal de Isabel II, aspiraba a la condición de guionista y director de cine. Al que conocíamos por “Peloto” en nuestra tertulia de la “Granja el Henar”.
Un almacén de patatas
Y así fue, en un barrio de raíces muy castizas, no muy idóneo para este tipo de industria. Al final de la calle de Embajadores, tras cruzar el Paseo de las Acacias camino del matadero, se accedía por un callejón a Martín de Vargas. En el número uno de dicha calle, un gran almacén de patatas con entrada de camiones parecía satisfacer nuestros propósitos. Hacer unos estudios de cine.
Rápidamente, los Estudios Ballesteros Tona-Film, como así se llamaron, fueron dotados de personal y trabajaban más de una veintena de operarios, ya que a Ballesteros le gustaba mucho guardar las formas, no faltaba un impecable portero de librea, servicial y altivo, que suscitaba la envidia del barrio.
“Patricio miró una estrella”: mi bautismo.
En la sala de consejos del palacio que la familia Ballesteros habitaba, junto al Banco de España, en el número seis del Paseo del Prado, celebramos las primeras reuniones. Se trataba de llevar a término la producción de una primera película que, además de perseguir el consabido fin comercial, fuera implícitamente una muestra de todo lo que era capaz de realizarse en los nuevos estudios.
El proyecto que cristalizó en tales consejos –en los que creo recordar Ia presencia del padre de Serafín, armador y prestigioso financiero– fue el primero que Sáenz de Heredia dirigiría: “Patricio miró una estrella”.
En aquel entonces, ni José Luis sabía escribir guiones de cine, ni Serafín Ballesteros sabía manejar su magnífica “Súper Parbo”. En cuanto a mí, ni tan siquiera había soñado que pudiera llegar a proyectar el decorado de una película. Sólo Federico Gomis, el mayor de todos, tenía experiencia en su profesión: había acondicionado la acústica de varias salas de cine, registrando discos y sonorizado algunas de las películas producidas por “’Filmófono”.
De todos modos la primera labor productiva que salió de los estudios de la calle Martin de Vargas, fue la realización de un argumento de José Luis Sáenz de Heredia, titulado “Patricio miró una estrella” (1934), que comenzó a dirigir Fernando Delgado, actuando en la cámara Serafín Ballesteros, propietario de los estudios, pero diferentes puntos de apreciación en el rodaje hicieron que Fernando Delgado dimitiera de su cargo directivo, encargándose de dirigir la película su propio autor Sáenz de Heredia.[3]
A continuación, se realizaron en los citados estudios las películas “Madre Alegría”, “Diez días millonaria” y “El Niño de las Monjas”, dirigidas por José Buchs (las tres en 1935)
[1] 3º En vista de que la demanda de estudio era mayor a la labor que se realizaba, Serafín Ballesteros levanta en 1935 otros estudios de más capacidad en la calle de García de Paredes 53, ampliando así mismo el equipo técnico con dinamos y material de laboratorios capacitado, incluso una “truca”, la primera importada en España, todo lo cual puso a los estudios en inmejorables condiciones de trabajo……….
La película con que se inauguraron estos nuevos locales fue “Una mujer en peligro”, editada por Atlantic Film, con argumento y dirección de José Santugini,
Visto cien años más tarde es increíble la inversión efectuada, no solo en el mundo del cine, sino en el complejo industrial de Villafranca.
Anotamos que el patriarca Ceferino Ballesteros, falleció ese mismo año, 1935 a los 56 años.
Durante aquellos años Estudios Ballesteros también trabajó para el Noticiario Español, un noticiario cinematográfico realizado entre 1931 y 1938 que fue predecesor del NO-DO.
La empresa fue incautada al comienzo de la Guerra Civil Española, estableciéndose un comité de control obrero. Durante la guerra se hicieron en los estudios algunas películas de carácter propagandístico bajo la supervisión del área de cinematografía de la U.G.T. ejemplo: la entrevista a Luisa Larios, al poco de la Batalla de Brunete en 1937.
En agosto de 1939, una vez terminada la guerra, Serafín Ballesteros recuperó el control de sus estudios. Durante los años siguientes produjeron películas de algunos de los cineastas españoles más destacados del momento, muy singular fue que, José Luis Sáenz de Heredia, amigo de Serafín, dirigió una película que se titulaba RAZA, (1941)cuyo guion fue escrito por Francisco Franco bajo el seudónimo de Jaime de Andrade, si bien RAZA no fue rodada en los estudios de Ballesteros, se hizo en CEA 1[1]debido a amistad personal con Franco, recomendó a Sáez de Heredia como director y fue distribuida por su empresa, Estudios Ballesteros, Serafin además colaboró realizando los efectos especiales.
4º Serafin por motivos que no hemos averiguado, tenía por amistades la elite del nuevo estado, hasta el punto de intervenir con el director general de Regiones Devastadas,[22 José Moreno Torres (conde de Santa Marta) para asignación de las nuevas viviendas, que se estaban haciendo en 1948, en el pueblo de Brunete.
Por otro lado, el Portal de Archivos Estatales, PARES, nos aumenta la información; al principio la empresa se limitaba a prestar servicios auxiliares a otros estudios como laboratorio fotográfico y alquilando aparatos de filmación y de grabación de sonido, pero más tarde se convirtió en Estudios Cinematográficos Ballesteros Tona-Films. Un estudio de cine dedicado a la producción y distribución de películas.
Ya Serafin debido a su capital económico vio el negocio del alquiler de los costosísimos equipos para el cine y rentabilizarlos, situación habitual desde aquellos primeros años.
En 1948 Serafin Ballesteros tenía su domicilio, oficinas y estudios en la calle García de Paredes nº 53, 55 y 76
Evidente la guerra remodeló sus aspiraciones. Entró por su personalidad, en un círculo de amistades que a lo largo de los años le fue marginando. No conocemos en qué fecha se casó, pero no tuvo un relevo generacional en la industria del cine y después de la guerra su trabajo lo tenía que compartir con la reconstrucción de Villafranca, apremiado por ser el varón de la familia.
Debido a problemas financieros los estudios cerraron temporalmente en 1958, aunque desde entonces no volvió a producir ninguna película, se declaró definitivamente en quiebra en 1974.
[1] 1 Cinematografía Española Americana, unos estudios, que se hicieron en el nuevo barrio de Ciudad Lineal, en el cruce de la calle Arturo Soria con la carretera de Barcelona. Desde entonces se conoce como el puente de la CEA
[2]2 Regiones Devastadas, era una empresa pública, perteneciente al Ministerio de la Gobernación, la cual reconstruía los pueblos asolados por la guerra civil.
3 Hacia 1978, la familia de José Luis Sáenz de Heredia —sus sobrinos Ricardo y Manolo— fundaron una empresa de audiovisuales para publicidad industrial. Fue precisamente en ese año cuando contactaron conmigo como experto en pantallas gigantes de vídeo. Tras sus propios inicios con diapositivas automatizadas.
Incluimos una serie de fotografías sobre lo comentado.




Está datado el 5 de diciembre de 1935
Consideramos que era como un certificado de buena conducta y evidente referencia de donde había trabajado, la fecha nos indica antesala de la Guerra Civil.











Es una comedia de misterio y elementos fantásticos estrenada en Madrid el 2 de marzo de 1936, pocos meses antes del estallido de la Guerra Civil Española.


Cerramos esta etapa de la historia de Villafranca, para pasar a la posguerra y las nuevas sociedades.
Antonio Rufo 8 de agosto de 2026