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Villafranca del Castillo; llegando al siglo XXI.

Iniciamos este capítulo analizando la situación de Villafranca tras los devastadores efectos de la Batalla de Brunete. Nos apoyamos para ello en una serie de impactantes imágenes fotográficas tomadas el 17 de agosto de 1937, conservadas en la Biblioteca Nacional de España. [1].

En este caso vamos a publicar primero las citadas fotografías. En color son fotografias tomadas por el autor en 2025.

La Capilla Antigua: De la devoción al olvido

A través de la documentación gráfica, realizamos un estudio analítico sobre la evolución de la capilla de 1893 dedicada a Nuestra Señora del Carmen. Paradójicamente, la historia reciente del edificio queda documentada en dos momentos clave separados por casi un siglo:

  1. Agosto de 1937: Las huellas directas tras el paso de la Guerra Civil.
  2. Año 2025: El deterioro provocado por décadas de abandono y actos de vandalismo.

Trayectoria e historia del inmueble

El origen del edificio se remonta a la devoción de una condesa, quien ordenó su construcción en el terreno de su finca de labor. A lo largo del tiempo, la capilla vivió distintas etapas de relevancia social y transformaciones:

  • Época de esplendor: Acogió el enlace matrimonial de una de las hijas de Ceferino, destacado armador y financiero que adquirió la propiedad.
  • Periodo bélico: Sufrió los estragos de la Guerra Civil Española.
  • Proyectos fallidos y eventos mediáticos: Estuvo a punto de convertirse en escenario para revistas internacionales de hípica y prensa del corazón (jet-set). Años más tarde, sirvió de marco para la boda de un célebre futbolista.

Análisis del interior (Fotografías de 1937)

En los registros fotográficos de 1937 se aprecian detalles fundamentales de su distribución original:

  • Nave central y altar: Muestra huecos con arcos ojivales, una reja divisoria y un ventanuco situado sobre la puerta de acceso al panteón o sacristía.
  • Impacto bélico y luz natural: Sorprende observar cómo la luz solar de agosto penetra a través de un boquete en el techo e ilumina la puerta de entrada. Pese a los destrozos circundantes, resulta llamativo que el retablo y una estatua continuaran en pie.
  • La zona del «panteón» y dependencias anexas: Aunque no se conservan fotos del exterior de esta época, las imágenes del habitáculo denominado «panteón» muestran los nichos y restos del falso techo (construido en yeso sobre cañizo) tirados por el suelo, posiblemente a causa del impacto de una bomba. La habitación contigua se encontraba igualmente devastada. Salvo que aparezcan nuevos testimonios documentales, la evidencia sugiere que este espacio nunca llegó a utilizarse formalmente como panteón.

Arquitectura y características constructivas

A partir de la observación directa del inmueble conservado, se deduce que se trata de una capilla o ermita modesta de estilo neomudéjar, muy representativa de la arquitectura madrileña de finales del siglo XIX:

  1. Paramentos: Combina el ladrillo visto con entrepaños de mampostería de piedra irregular llagueado.
  2. Zócalo: Elemento de granito visiblemente deteriorado. Por su factura, parece corresponder a una intervención posterior a modo de chapado protector.
  3. Cubierta y remates: Cuenta con una espadaña de reducidas dimensiones para albergar una campana. El alero está rematado con hiladas de ladrillo en saledizo formando picos y dientes de sierra.

Fases de construcción y reformas

En el análisis del conjunto arquitectónico se aprecian claramente dos fases constructivas:

  • Fase 1 (Planta original): Un diseño simple de planta rectangular.
  • Fase 2 (Ampliación posterior): Adosado a la zona del altar se añadió un “ábside” a menor altura con un alero convencional. Este espacio albergaba tres estancias (una con acceso directo al exterior y otra concebida inicialmente como el modesto panteón familiar).
  • Reconstrucción posterior: Durante las obras de restauración o reparación, el techo interior ojival fue sustituido por una bóveda de cañón. Asimismo, los arcos intermedios adaptaron la forma de medio punto y se realzaron las columnas decorativas preexistentes.

[1] Nota: Fotografías pertenecientes al fondo documental de la Biblioteca Nacional de España (BNE), de acceso público.

Capilla en 2025
Capilla, exterior 2025
Capilla, detalle exterior
Aspecto trasero 2025

Sobre el resto de las fotografías

Hace años llegó a mis manos la fotografía de unos soldados teniendo como fondo el Castillo. Una vez más agradezco a Charlotte Kennedy el descubrimiento de tantos originales en la BNE, ya que he podido analizar al detalle lo que transmiten las imágenes. Sobre la fotografía del castillo ya hemos publicado en el Capítulo 3: Consolidación de Villafranca. La foto de los soldados es una anécdota del ambiente inconsciente en el que se desarrolló la propia batalla.

CASTILLO EN AGOSTO DE 1937
Palacete
Fachada de la fabrica de zumos
Interior de la fabrica, batidoras
Fabrica, altillo de los depositos
Nave de aperos
Gallineros, deposito agua
Gallineros
Soldados de reconocimiento, agosto de 1937

Es impresionante la absoluta destrucción de lo que prácticamente era un pueblo. Sin embargo, tuvo un tratamiento distinto ya que los dueños no estaban. Simplemente los del comité se centraron en los ayuntamientos de los pueblos de Villanueva de la Cañada y Brunete, tenían frente a frente a las personas cercanas.

Villafranca fue incautada sin ningún fin y, hasta la batalla de Brunete, hicieron todas las correrías que quisieron, incluidos asesinatos, por el hecho de estar apartada y no tener un mando superior.

Evidentemente se fortificaron en el avance inicial de mayo de 1937 (fotografía de soldados en trinchera con el fondo del castillo) de lo que sería la liberación de Madrid, que resultó un fiasco, incluido el renombrado castillo. Ello originó violentos combates en todos los edificios, en la propia Venta y en posiciones estratégicas de sus alrededores. Realmente comentan que en el castillo se fortificó una brigada de internacionales o rusos y se le castigó con un fuerte bombardeo hasta rendir la medieval fortaleza, lo mismo que el resto de edificios.

No vamos a entrar en los pormenores de nombres, sitios y hazañas bélicas que hacen referencia a Villafranca y que intervinieron en lo que se ha conocido como la Batalla de Brunete; son muchísimos. No figuran los nombres de los Ballesteros ni de su entorno; consideramos que estuvieron en Madrid, aunque no sabemos dónde.

Después de la documentación aportada en el capítulo anterior sobre la industria agropecuaria de Villafranca, nos causa indignación la total destrucción de tantísima inversión.

Simplemente a partir de la realidad que encontraron, sin el patriarca —fallecido en 1935, por lo que no conoció la guerra— y visto desde la lejanía del tiempo, vemos que la vida continúa.

Su hija, Josefina Ballesteros se casa hacia el año 1941 o 1942 con Javier Rivera Zapata, empresario vasco y amante de los caballos de competición. Nacido el 29 de agosto de 1912 en San Sebastián, era hijo de José de Rivera Gil de Atienza y María Luisa Zapata Aguirre. Murió el 19 de octubre de 1980 en Madrid.

Posiblemente en poco tiempo, las tres hermanas y el hermano que eran los herederos de Villafranca acordaron un reparto de la finca más o menos equitativo, pero en el contexto de los años 40, hicieron una distribución por cuarteles, que es como se llama a los parajes, sitios o sectores de una gran finca de labor:

  • Zona norte (de la Venta hasta la carretera): Se la adjudica Josefina.
  • Zona centro (con el castillo): Es para Faustina.
  • Zona sur hacia el río Guadarrama (El Palancar): Pasa a Serafín.
  • Zona sur hacia el pueblo de Brunete (Guadamonte): Pasa a Covadonga.

Es evidente que la zona más activa, y con el chalet principal que llevaba toda la carga emotiva, era la zona norte, que se quedó con el nombre genérico de Villafranca del Castillo, la cual rápidamente se empezó a reconstruir y activar.

Fotografia aerea del vuelo americano 1948 se aprecia los caminos para cruzar el rio
Se aprecia los bancales de alfalfa
En 1962 se ven los nuevos edificios
Se empieza a construir Villafranca y los Brezos
Linea de la conduccion de agua de Picadas

Toma protagonismo Javier Rivera Zapata como esposo de la dueña, reactivando el mundo avícola que había sido uno de los puntos fuertes del negocio antes de la guerra. En pocos años se implica con otros socios en una fábrica de pienso compuesto, principalmente para gallinas, creando en Alcorcón la factoría CIPASA (Comercial Industrial de Productos Agrícolas, S.A.).

Reconstruyeron los gallineros y también la vaquería. A su vez, la principal vega estaba bajo su dominio y se explotó con productos de huerta. Estableció un transporte diario a Madrid para comercios de confianza y clientes selectos. En aquellos años del hambre; era un lujo impagable disponer de huevos, leche, verduras, etc.

Al conocer el mundo de los caballos de hípica de su tierra natal, empezó a tener una buena cuadra y pistas de entrenamiento. Igualmente se implicó en la alimentación de animales, siendo un importante proveedor de la alfalfa que producía en la vega. Durante los primeros años, para tener electricidad dependían de un generador eléctrico de gasolina.

Reconstruyeron los tendidos eléctricos hacia la caseta transformadora, cruzando el río y la zona de la vega para llegar próximo al palacete que estaban reformando. La anécdota trágica fue que un operario estaba moviendo los tubos de aluminio de 8 metros que servían para regar; cogió un tubo en vertical y, al tratar de cambiarlo de sitio, tocó los cables de alta tensión y murió electrocutado.

A finales de la década de 1950 disponía de diferentes pistas de entrenamiento, siendo una referencia en el mundo de la hípica, con caballos como «Serrucho» o «Zorongo» . Empezaba a hacerse un hueco entre la alta sociedad su hijo Jaime Rivera Ballesteros.

En Avila

La zona noble, la antigua vivienda cerca de la capilla del siglo XIX, se reforma con la intención de ser un palacete rural.

Debido a sus relaciones sociales, y moverse en círculos elitistas se da cuenta que la posguerra ya pasó. Hacia 1960, cuando el boom urbanístico de Madrid se proyecta hacia residencias de alto nivel —impensables en las campiñas del sur, inmersas en un importante desarrollo industrial—, el desarrollo se dirige hacia el norte, a las zonas próximas a la sierra. Allí el terreno es más quebrado, lleno de encinares, con paisajes de cierta belleza, aires más limpios y, sobre todo, tranquilidad como segunda residencia de un Madrid en plena eclosión: cerca, pero distante.

Con visión de futuro, empieza a consolidar la idea de crear una o varias urbanizaciones de lujo en la finca.

La familia aprueba la idea. Era el momento justo.

 En este punto incluimos solo una nota del estudio de:

Elia CANOSA ZAMORA Departamento de Geografía. Universidad Autónoma de Madrid.

 Las urbanizaciones cerradas de lujo en Madrid: una nueva fórmula de propiedad y de organización territorial.

Publicado en 2002. Artículo de 18 páginas.

Uno de los elementos esenciales es el protagonismo alcanzado por los propietarios de las fincas rústicas iniciales, patente en el predominio de la aportación como sistema de acceso al suelo por parte de las sociedades promotoras.   Frente a otros espacios residenciales, estos conjuntos aparecen necesariamente vinculados a la gran propiedad de calidad, con valores paisajísticos, dotación de agua y conexión con la ciudad central.

No se trata sólo de condiciones lógicas por la categoría que se pretende dar al área, sino sobre todo producto de las dificultades para conseguir la superficie necesaria para complementar viviendas y espacios comunes a través de compras siempre complejas y caras de pequeñas parcelas. La imposición de una dimensión mínima a partir del planeamiento vigente en la zona desde 1963 —entre 20 y 50 hectáreas— para parcelaciones de ciudad jardín actúa como factor adicional en este punto.

La combinación gran propiedad y gran promoción se refuerza por el dominio en la zona de hacendados capitalinos, herederos de miembros de la nobleza y la alta burguesía que habían adquirido montes y dehesas en las inmediaciones de Madrid para convertirlos en cazaderos y fincas de recreo.

Estos patrimonios rústicos desde mediados del siglo XX, cuando el funcionamiento agrario de la zona entra en franca decadencia, no constituían ya fuente directa de riqueza, sino símbolos de estatus o lugares de ocio.

Su transformación hacia usos urbanos era entonces sencilla y resultaba lógico participar de los beneficios que se derivarían de ello, siguiendo un esquema similar al de otras periferias.

Figuras destacadas en la política o la economía del momento, varios con título nobiliario, aparecen vendiendo las fincas o interviniendo directamente de la promoción.Uno de los elementos esenciales es el protagonismo alcanzado por los propietarios de las fincas rústicas iniciales, patente en el predominio de la aportación como sistema de acceso al suelo por parte de las sociedades promotoras.  

Su transformación hacia usos urbanos era entonces sencilla y resultaba lógico participar de los beneficios que se derivarían de ello, siguiendo un esquema similar al de otras periferias.

No viene al caso documentar pormenores de la actividad urbanística de aquellos años en la alta alcurnia de Madrid, si apuntamos que inicialmente,

Incluso tanto Javier Rivera Zapata, titular de Villafranca del Castillo como Ignacio Sancho Rosa, de Fuente del Fresno, comienzan en solitario las ventas antes de constituir sociedades anónimas para su conclusión.

 Un segundo aspecto a destacar en este tipo de iniciativas es la presencia de agentes especializados, aunque de naturaleza muy distinta, en la promoción, cuando no son los mismos propietarios los involucrados en ella.……..

De este modo lo que fue Villafranca del Castillo, ya integrado en Villanueva de la Cañada se convierte en grandes parcelas para construir viviendas de alto estandig, si bien no todas las zonas tienen la misma suerte, o estrategia.

No fue fácil consolidar lo que hoy día vemos, al igual que en siglos atrás había innumerables juicios, mayorazgos, herencias, reclamaciones de lindes y otros, en los últimos 50 años han sido muchos los avatares de contenciosos con una nueva modalidad de la sociedad del siglo XX y XXI; se las conoce por calificaciones urbanísticas, inherente al progreso y que es donde está el dinero.

No hay comparación entre las distintas urbanizaciones referidas en el estudio de Elia Canosa y la zona del Palancar, gestionada por Serafin, la cual puso como garantía de sus negocios en la publicidad y el cine, que era lo que conocía y le gustaba, no saliendo bien parado.

O la expropiación en 1975 a los herederos de Parga Ballesteros, de casi 30 Has. en la zona próxima al castillo por parte del Ministerio de turno, con el fin de explorar el espacio profundo, por un consorcio de 19 países, hoy día se denomina.  ESAC (Centro Europeo de Astronomía Espacial) y solo hay una pequeña nota.

La Estación de Seguimiento de Satélites de Villafranca del Castillo (VILSPA​) es una estación terrestre de satélite creada en 1975​, a 30 kilómetros al norte de la ciudad de Madrid en Villanueva de la Cañada

ESAC

Tampoco fue fácil consolidar las últimas fases de urbanizaciones, se registran varias demandas contra el ayuntamiento de Villanueva de la Cañada. El primer momento fue el mejor. Aparecen voces defendiendo la protección de la naturaleza, con nuevas calificaciones urbanísticas, medio ambiente, zona protegida, ecologismo, y otros; es decir no se pueden construir viviendas y se detiene.

De este modo llegamos al presente, han pasado casi treinta años y efectivamente la naturaleza es la ganadora, es políticamente correcto.  

Chalet en 2025
Casona abandonada 2025
Naturaleza 2025
Naturaleza 2025
Naturaleza 2025

De este modo cerramos el estudio de Villafranca del Castillo.

ESTRUCTURA DEL ESTUDIO. Abril de 2026

Prólogo: El Castillo que me llamó dos veces

  • I. LA VENTA DE SAN ANTÓN: ENCLAVE GEOGRÁFICO.  Abril de 2026
  • II. EL GUADARRAMA Y ROMA , CRONICA DE UN OCASO. Junio de 2026
  • III. CONSOLIDACIÓN MEDIEVAL: EL CASTILLO. Junio de 2026
  • IV. NOBLES, MAYORAZGOS, MARQUESES Y DECLIVE SOCIAL. Julio de 2026.
  • V. TRANSICIÓN AL SIGLO XX: DESORDENACION SOCIAL . Dos partes julio de 2026
  • VI. EL SIGLO XX: LA SALIDA DE LA EDAD MEDIA. Dos partes Julio y agosto de 2026
  • VII. POSGUERRA Y NUEVAS SOCIEDADES.Agosto de 2026